
Qué son y cómo funcionan los Fideicomisos
Algunas veces quisiéramos garantizar que los recursos que estamos ahorrando o invirtiendo de verdad se usen para el fin que nosotros deseamos, como puede ser la educación de nuestros hijos, una empresa, una asociación o cualquier otro que nosotros queramos, y no sabemos cómo hacerlo.
Uno de los instrumentos financieros más efectivos para estos fines puede ser el fideicomiso, que es un contrato en el que se aporta una cantidad mensual, anual, trimestral o incluso se transmite un bien para un fin determinado. La principal diferencia con los seguros es que un fideicomiso administra bienes para obtener mejores rendimientos, mientras que un seguro garantiza una suma determinada, en caso de fallecimiento o suspensión de pago por parte del contratante (fideicomitente), el beneficiario (fideicomisario) sólo recibirá la cantidad aportada.
Además sólo puede usarse para el fin que se contrató, por ejemplo educación, y queda en “Custodia”, es decir la institución crea un fondo propio que queda fuera del patrimonio de cada una de las partes, dejándolo a salvo de cualquier embargo o reclamación. La independencia del patrimonio de las partes es una de sus partes esenciales, pues de este modo lo que se busca es que el fin para el que se constituyó se cumpla incluso si el fideicomitente llegara a quedar en bancarrota, sin importar si se trata de una empresa o persona física.
Otro de los usos que se les llega a dar es contratarlos como complemento para la buena distribución de un seguro de vida, especialmente cuando los hijos son menores de edad, ya que un menor no podría reclamar la suma asegurada, y también para que se vaya distribuyendo el dinero paulatinamente, pues llega a suceder que muchas familias que reciben la suma asegurada en una sola exhibición, se la acaban rápidamente por no saberse administrar.
Los fideicomisos pueden contratarse en moneda nacional o en dólares, dependiendo de la necesidad del contratante y de la certeza que se quiera tener en conservar el poder adquisitivo del dinero y pueden adquirirse en instituciones de crédito, de banca múltiple, sociedades nacionales de crédito, casas de bolsa, aseguradoras y Sofoles.
Garantizar nuestras metas puede ser una tarea sencilla si echamos mano de los productos financieros adecuados. Infórmate sobre las opciones más adecuadas para las tuyas.
Enviar nuevo comentario