
1. Establecer metas específicas
Ahorrar es más fácil cuando se tienen metas claras.
Para que su plan sea sólido, es fundamental que las metas tengan un tiempo y costo establecido. Una vez que las tenga claras necesita ordenarlas por prioridad.
Cualquiera que sea su objetivo, sea específico. Calcule cuantas semanas o meses hay entre el presente y la fecha en que desea alcanzar su objetivo. Divida el costo estimado por el número de semanas o meses. Esa es la cantidad que necesita ahorrar cada semana o cada mes para tener suficiente dinero guardado. Recuerde, una meta es un sueño al que se le ha fijado un plazo.
2. Si usted no lo ve, no lo extrañará
Ahorre e invierta un porcentaje (del 5 al 10%) de sus ingresos brutos anuales. Esto puede ser más difícil de lo que parece. Busque crear un presupuesto sólido que le permita monitorear sus gastos y poder planear como va a empezar a ahorrar.
Le recomendamos que una vez controlados sus gastos, pase un monto mensual a su cuenta de ahorros. En algunos casos, comenzar a ahorrar regularmente es al transferir automáticamente una parte de su sueldo a una cuenta de ahorros o fondo mutuo. La idea es la siguiente: si usted no lo ve, no lo extrañará.
3. Mantenga un fondo de emergencia
Antes de comprometer su recién establecido ahorro a inversiones volátiles y difíciles de alcanzar, asegúrese de que cuenta al menos con la cantidad equivalente a un período de tres a seis meses de gastos ahorrados en un fondo de emergencia para poder mantenerse a flote en caso de tiempos difíciles. Mantener el dinero líquido le garantizará que no tendrá que vender inversiones cuando su precio esté bajo, y le garantizará también que siempre podrá disponer rápidamente de él.
4. Pague su tarjeta de crédito
Si está tratando de ahorrar mientras tiene al mismo tiempo un saldo grande en su tarjeta de crédito, a un interés de, por ejemplo, el 19.8%, piense que liquidar la deuda representa un retorno garantizado de casi el 20%. Una vez que haya pagado sus tarjetas de crédito, úselas solamente para su comodidad, y pague el saldo por completo todos los meses.
5. Asegure a su familia
Situaciones de crisis como la pérdida de empleo, una demanda, enfermedad o accidente pueden ser devastadores desde el punto de vista financiero si usted no cuenta con un seguro apropiado.
La clave del seguro es cubrir solamente aquellas pérdidas financieras que sean tan grandes que usted no pueda enfrentarlas. Si alguien depende de sus ingresos, necesita un seguro de vida adecuado. La cobertura de incapacidad a largo plazo también será importante mientras necesite los ingresos de un empleo. Asegúrese de contar con la cobertura de responsabilidad adecuada en las pólizas de su hogar y su auto.
Para ahorrar en primas anuales, posiblemente podría aumentar su deducible de seguro, o eliminar las coberturas dobles. Y cuando compre seguro (de vida, de la casa, incapacidad o auto), asegúrese de buscar diferentes opciones, y adquirirlos solamente de una firma de buena reputación.
6. Compre una casa
Obtener un bien como una casa, le brindará seguridad y a su familia. Aunque es un gasto considerable, es una inversión que le dará importantes beneficios. Debe considerar muchos aspectos para elegir el tipo de crédito que va a solicitar; la buena noticia es que pueden encontrar propiedades por una tasa anual razonable. Es más, la adquisición de una casa mediante un crédito hipotecario le da derecho a la deducción de los intereses y a obtener una devolución de impuesto sobre la renta al final del ejercicio fiscal.
7. Aproveche los beneficios del fondo de ahorro del patrón y del fondo de retiro (AFORE)
Si su empleador le ofrece un fondo de ahorro que implique aportar una cantidad mensual determinada de su sueldo, aprovéchelo, pues frecuentemente la empresa le otorga una cantidad igual a la que usted aporta. Las aportaciones al fondo de ahorro significan que sus inversiones pueden aumentar a un ritmo mucho más rápido que de cualquier otra forma.
Asimismo, si usted desea obtener un beneficio fiscal mediante el ahorro, las aportaciones adicionales a su AFORE, le otorgan la posibilidad de deducir las sumas aportadas del impuesto sobre la renta.
8. Diversifique sus inversiones
Cuando se trata de manejar sus riesgos para incrementar al máximo su rendimiento, vale la pena diversificar. Es importante que diversifique entre tres tipos de activos: efectivo, acciones y bonos. Una vez que ha decidido una estrategia de asignación entre estas tres clases de inversiones, es importante diversificar dentro de cada activo. Esto significa comprar múltiples acciones dentro de una variedad de industrias y adquirir bonos con distintas fechas de vencimiento.
Dicho de forma sencilla, no ponga todos los huevos en la misma canasta. Además, no cometa el error de poner la mayor parte de su dinero en inversiones "seguras" como las cuentas de ahorros, CDS y fondos de mercado monetario. A largo plazo, la inflación y los impuestos devorarían el poder adquisitivo de su dinero en estos "refugios seguros".
Todas las inversiones conllevan alguna compensación entre riesgo y rendimiento. La diversificación reduce el riesgo innecesario al repartir su dinero entre una variedad de inversiones. Además de la diversificación, la única estrategia más efectiva es la de invertir continuamente a través del tiempo, con una perspectiva a largo plazo.
9. Elabore un testamento
La forma en que una persona capaz puede disponer de sus bienes y derechos, declarar o hacer cumplir deberes después de su muerte, es la elaboración de un testamento.
Existen diversas formas para elaborar un testamento, pero la más común es el testamento público abierto, que se otorga ante Notario Público, quien redactará por escrito las cláusulas del testamento, en las que se contiene la voluntad de la persona de cómo dejar sus bienes, derechos y obligaciones. Puede consultar también a su abogado para encontrar otras formas de elaborar testamentos y decidir cuál es la más conveniente para usted.
La información más importante que debe tomarse en cuenta para la elaboración de un testamento en México es:
Cuando no existe testamento, los bienes se repartirán entre quienes se consideren tener derecho a heredar siendo estos: los descendientes (hijos, nietos), cónyuges, ascendientes (padres, abuelos), parientes colaterales (hermanos, tíos, sobrinos, etc.) dentro del cuarto grado y por último la concubina, sólo a falta de cualquiera de estos parientes podrá heredar la Beneficencia Pública.
Por lo tanto, es importante que elaboremos nuestro testamento, para que así se haga valer nuestra voluntad y no dejemos desamparados a las personas que queremos, comenzando por hacer un inventario de nuestros bienes, decidir a quién se van a heredar y siempre, en caso de haber un menor de edad, dejarle bienes para subsistir y designarle un Tutor para que lo pueda representar a él exclusivamente.