
Es imposible imaginar la vida actual sin utilizar la tarjeta de crédito - un instrumento que facilita la compra y ayuda a organizar los pagos. Lamentablemente, muchas personas confunden su utilidad y dejan de aprovechar esa poderosa herramienta que, bien utilizada, puede convertirse en una gran aliada para el control financiero.
Pensando en eso y para facilitar su utilización, detallamos algunos puntos importantes sobre su uso:
1. La tarjeta de crédito es una forma de pago. Esto es algo muy importante. Ya conversamos en nuestro Podcast sobre la importancia de tener una planilla de control de gastos. Pero, no podemos incluir en ningún punto un gasto con la tarjeta de crédito, ya que ésta es una forma de pago y no un gasto en sí.
2. Pague la totalidad de la factura. Evite efectuar el pago mínimo de su factura – y de esa manera, evitará el pago de intereses.
3. Observe el vencimiento de la factura de la tarjeta. Respete el vencimiento de su tarjeta de crédito. Es un aspecto fundamental y que está relacionado directamente con su organización personal – algo esencial para un buen control financiero.
4. Aprenda a usar el crédito. Al realizar una compra y usar la tarjeta de crédito como forma de pago, recuerde que es una forma de crédito. Aquí vale recordar otro concepto fundamental de educación financiera: no gastar más de lo que gana. Tarde o temprano la factura llegará, y lo que usted compró será debitado.
5. Recuerde que el que compró fue usted. Es normal que muchas personas confundan las responsabilidades o no quieran ver ciertos problemas. Es como cerrar los ojos ante la realidad. No es raro, cuando gastan más de lo que pueden, prefieren culpar a la tarjeta de crédito por lo que tienen que pagar. Eso es un error. Quien hizo las compras y sucumbió ante el consumismo fue el dueño de la tarjeta. Una vez más: cada uno es responsable de sus compras y el principal responsable de su propio éxito o fracaso financiero.
6. La tarjeta de crédito no es dinero gratis. Verifique siempre los gastos, de esa manera sabrá lo que va a pagar. En definitiva, la tarjeta de crédito es un servicio utilizado y generará cargos (la mayoría negociables). El dinero no es gratuito, ni forma parte de su renta, por lo tanto respete su presupuesto y planifique sus compras.
7. No tenga vergüenza. Como dijimos anteriormente, es importante mantener los pagos al día. Y aunque hubiera algún imprevisto, y usted note que lo que tiene que pagar supera mucho su posibilidad de pago, comuníquese con su banco y trate de llegar a un acuerdo, evitando el pago rotativo e intereses mayores.
8. Descubra la “mejor fecha”. Siempre existe una fecha mejor para usar la tarjeta como forma de pago: al día siguiente al cierre de su resumen de cuenta. Saber esa fecha, sus compras podrán pasar al siguiente resumen – pero, como siempre, recuerde su límite financiero para no extrapolar su capacidad de pago.
9. La tarjeta es una buena opción para los pagos en cuotas. La tarjeta de crédito es una opción mucho mejor y más organizada para pagar en cuotas. Al contrario de los cheques diferidos, su utilización y seguridad son mayores, y la burocracia es mucho menor que la de los llamados “créditos”.
10. Utilice la misma tarjeta para los gastos familiares. Se pueden utilizar dos tarjetas con fechas diferentes, pero con la utilización de todos y con un estricto control del presupuesto. Los bancos ofrecen programas ventajosos, como por ejemplo los millajes y descuentos. Si se concentran los pagos en una única tarjeta, se potencializan los beneficios.
Estos fueron algunos mandamientos básicos. En realidad, hay otros, pero lo más importantes es saber que, si se utilizan bien, la tarjeta de crédito puede ser decisiva para el control financiero de las familias.
¡Hasta la próxima!
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